postheadericon De cuando se plantea un Plan de Desarrollo Turístico.

Se deben tener en cuenta 3 aspectos primordiales cuando se elabora un plan como el mencionado y para ello la redacción del proyecto debe contener un sentido eminentemente práctico; sin descuidar los aspectos académicos fundamentales que ayuden a plasmar el concepto de destino deseado.

– Implicación de las administraciones públicas afectadas.

– Implicación de las agrupaciones formadas por los agentes turísticos afectados.

– Implicación del destino en su conjunto (opinión pública).

¿Cómo conseguirlo?

Por una parte, debemos establecer un marco para el desarrollo de las actuaciones llevadas a cabo. Permitiéndonos analizar las posibles desviaciones, tanto positivas como negativas, sobre las líneas de trabajo establecidas. Con lo que se facilita la identificación de los factores que propician las desviaciones no sometidas a parámetros controlados. Además, de proporcionar un ambiente de estabilidad y de seguridad lo suficientemente homogéneo tanto para los agentes ya existentes como para los posibles inversores. Si bien reconocemos la existencia de un riesgo siempre que se efectúa una inversión económica también debemos considerar que el mencionado riesgo debe estar englobado dentro de unos márgenes asumibles, estableciendo máximos y mínimos.

Hoy día el nivel de riesgo de los inversores en el destino “Rías Baixas” es muy elevado, por ello debería ser bien recibido por la sociedad y al mismo tiempo debería ser premiado por las administraciones públicas, a modo de incentivos fiscales.

Y por otra parte, es imprescindible poner en marcha una serie de actuaciones cuyo rendimiento económico sea tangible a corto plazo. Es necesario y urgente incrementar el flujo de caja entre los agentes proveedores del sector turístico. Un aumento en caja como consecuencia de las actuaciones llevadas a cabo provocaría a su vez un incremento en el grado de implicación de los agentes para con el Plan establecido. Sin miedo, entonces, por parte de los agentes a afrontar nuevos retos y tareas tan necesarias para conseguir la ansiada desestacionalización. Consiguiendo una fuente de ingresos económicos estable.

El método para ejecutar las tareas sería a través de un plan de benchmarking-mix (evaluación y comparación de otras organizaciones) el cuál bien establecido y trabajado en profundidad provocaría un ahorro de tiempo y energía considerable. Evitando duplicidad de esfuerzos. Es decir, supondría un ahorro económico considerable.

Por lo tanto en la toma de decisiones acertada y en el grado de implicación de los agentes y de la opinión pública está la clave del éxito del Plan. Puesto que la simple apuesta (aún reconociendo el esfuerzo que supone) por una serie de actuaciones eventuales ofrecen un beneficio a corto plazo pero una desorientación acusada a medio y largo plazo.

A continuación se expone de manera esquemática en el cuadro lo desarrollado.

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